El ninja accedió a mi propuesta alegremente y con una gran sonrisa, que pocas veces pude ver, una sonrisa que reflejaba amistad, serenidad y felicidad.
Se acercó hacia mi pudiendo ver sus ojos y el brillo que ellos obtenían, junto con su pequeño rubor en sus mejillas al igual que en las mías. Se sentía raro pero especial.
Mi rostro comenzó a sentirse acalorado y no tan frío como lo era, con solo dos segundos de estar frente a frente con él.
Le sonreí vagamente pero algo avergonzada y respondí a sus palabras.
- No... Te preocupes, yo tengo comida...
Continuamos caminando por el largo y estrecho sendero hacia la cascada donde podríamos almorzar y conversar un poco más. En medio del trayecto sentí un cálido abrazo de su parte, fue un acto reflejo, no sabía como responder ante ello.
Junto con ese gran gesto de cariño escuché de su parte unas palabras muy lindas y justas, unas palabras que atravesaban el corazón de dulzura ¿Qué me estaba pasando? Quizá estaba descubriendo nuevos sentimientos que podrían ser muy buenos.
Al llegar frené mi paso frente a la cascada y le dí un beso en la mejilla tímida, quizá podría responderle a sus palabras con esa acción o quizá sienta tanto cariño por él que me impulsó a hacer aquello.
Le miré fríamente pero con una pequeña sonrisa y le respondí.
- Lo que nos depare depende de nosotros mismos, eres una gran persona... Y aprecio mucho tus gestos, nunca... me he sentido así de...Bien...
Dije mientras miraba luego hacia otro lado y sacaba de mi bolso un pequeño paquete con Onigiris. Le tomé del brazó y me senté junto a él en el césped verde y frío.
Off: No te preocupes, lo entiendo. Me gusta rolear contigo, tienes buen rol n_n.